📜#Efeméride: 17/12/1808. "TAL DÍA COMO HOY SE PRODUCE LA LLEGADA A #SEVILLA DEL GOBIERNO SUPREMO DE LA NACIÓN, CONVIRTIÉNDOLA EN LA CAPITAL DE LA ESPAÑA LIBRE".
📜#Efeméride: 17/12/1808.
En un día como hoy se produce la LLEGADA A SEVILLA de la JUNTA CENTRAL (Gobierno Supremo de la Nación), al tener que huir de Madrid, motivada por la invasión francesa.
SEVILLA FUE CAPITAL DE LA ESPAÑA LIBRE desde el 17 diciembre 1808 hasta su salida forzosa para Cádiz, a finales de enero de 1810...
📜UN POCO DE HISTORIA📜
CUANDO SEVILLA FUE CAPITAL DE LA ESPAÑA LIBRE EN EL AÑO 1808.
Siempre nos da la impresión que en la Guerra de la Independencia todo queda reducido, erróneamente, al Dos de Mayo y a la celebración de las Cortes de Cádiz, sin mencionar, que entre ellas hubo muchos otros acontecimientos para la historia...
Antes de la instalación de la Junta Central en Sevilla, el protagonismo de la ciudad fue extraordinario. La constitución de su Junta Suprema bajo la presidencia del ministro Saavedra, el 27 mayo 1808, desempeñó un papel decisivo en el levantamiento, guerra y revolución de España.
Declaró la guerra a Napoleón, al tiempo que restableció relaciones con Inglaterra. Gracias a lo cual obtuvo la victoria sobre la flota francesa del almirante Rossilly, en la bahía de Cádiz desde Trafalgar.
Sevilla armó y entrenó, también, el ejército de Castaños que obtuvo la victoria de Bailén. Tras lo cual Sevilla liberó Madrid de las tropas napoleónicas. La entrada del ejército andaluz de Castaños en Madrid en agosto de 1808 fue tan solo comparable a la entrada en la ciudad del Guadalquivir de los "vencedores de Austerlitz", un mes antes.
Estos fueron los días más grandes de Sevilla desde la conquista de San Fernando. Pero aún estaba por llegar el período, verdaderamente fundamental, en que Sevilla fue capital de la nación en guerra en la fecha señalada, al instalarse en el Alcázar la Junta Central.
Dicha Junta fue presidida por el anciano conde de Floridablanca: "Es imponderable, escribió la Gazeta, el gozo que manifestó Sevilla al ver que el Gobierno Supremo de la Nación fiaba de su lealtad y la escogía por su asilo".
El pueblo quitó las mulas del coche que conducía al presidente Floridablanca, y lo llevó hasta el Alcázar. En la madrugada del día siguiente, la Giralda lanzó los tres repiques de bienvenida, "que llaman de la alborada", costumbre que de tiempo inmemorial observaba la ciudad en el recibimiento de sus monarcas, diría la Gazeta Ministerial de 20 diciembre.
Instalada en el Alcázar, sede hasta entonces de la Junta Suprema, Sevilla versus Madrid quedó convertida en capital de la nación. Un día después, el día 18 diciembre se estableció oficialmente el nuevo gobierno de la nación.
En Sevilla murió, a los quince días de su entrada, su, ya mencionado presidente, el viejo conde de Floridablanca, que se encuentra enterrado en la catedral. Fallecimiento que facilitó un hecho insólito: la transición política del Absolutismo al Liberalismo. Un fenómeno extraordinariamente parecido a la transición entre la dictadura y la democracia a la muerte de Franco.
Desde Sevilla, convertida en capital de la España libre, se dirigió asimismo la guerra a toda la Nación, y se enviaron embajadores a otros países, desde Inglaterra a Rusia, Suecia o Constantinopla. A Sevilla llegaron los embajadores británicos: Frere, y los hermanos Henry y Richard Wellesley. Y a Sevilla vino también, para coordinar la guerra contra Napoleón, el hermano de los anteriores, Sir Arthur, más tarde duque de Wellington y Generalísimo de los ejércitos españoles. Desde Sevilla se hizo, igualmente, la consulta a la Nación para la reforma política, así como la convocatoria a Cortes.
Por todo ello el período de 1808 a 1810 es, sin lugar a dudas, uno de los períodos más trascendental de la historia de Sevilla desde un punto de vista político. En el siglo XVI, Sevilla, como puerto y puerta de América, ocupó un lugar fundamental en la historia, pero solo desde un punto de vista económico. Pues Sevilla nunca tuvo responsabilidades políticas, ni, tampoco, durante esta época tuvo papel decisorio de política económica.
Volviendo al período de 1808-1810, a ninguna ciudad española le ha correspondido una responsabilidad tan grande en el nacimiento de la nueva nación. A pesar de lo cual nada de esto ha trascendido.
La fama se la llevó Cádiz, a la que Galdós consideró como «cuna de la civilización española». La razón de esta desmemoria es clara. El nacimiento se produjo ciertamente entre 1808 y 1810. Pero Sevilla, después, se entregó al enemigo sin disparar un solo tiro en 1810. Y la fama de lo hecho en Sevilla se la llevó Cádiz. La claudicación de Sevilla, que se convirtió, además, en la ciudad más afrancesada de España, constituyó una desilusión total a nivel nacional que los patriotas, y después los liberales, y los historiadores liberales no le perdonaron.
Hasta producirse una desmemoria total del protagonismo de Sevilla desde el punto de vista del imaginario colectivo.
Se comprende que, con el fracaso posterior del liberalismo gaditano y el triunfo del absolutismo fernandino, a Sevilla, que siempre supo ponerse de parte del vencedor, no le interesaba resaltar su papel.
Por ello toda la contribución realizada por Sevilla se redujo, prácticamente, al heroísmo de Daoiz, que es el que ha llegado a nuestros días. Hasta se ha olvidado que la mitificación del dos de mayo, con la del propio Daoiz, fue realizada desde Sevilla por la propia Junta Central, que convirtió la efemérides en fiesta nacional.
Por todo lo cual, este 17 de diciembre se cumplen años de la instalación en Sevilla de la Junta Central...
"Aquí nació el embrión de la Constitución de Cádiz de 1811".
Recuerda.... Nuestra historia es nuestro orgullo y el legado de nuestros mayores...
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📸 Sello de armas utilizado por la Junta de Sevilla en los papeles públicos.
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